jueves, 7 de marzo de 2013

Misericordia Señor, misericordia




"Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen..."

En esta plegaria el Hijo, mediador y único que le conoce, pide al Padre, sabiendo que no le responderá con una piedra ni con una serpiente. Le pide a aquel que es providencial, generoso y misericordioso.

El Hijo, habiendo perdonado él, pide el perdón del Padre. Y añade, justificando y exculpando a los defendidos: porque no saben lo que hacen.

Pero, ¿Quien puede no saber lo que hace? Quizá el niño pequeño, que no es consciente de las cosas; o el ignorante, que no está preparado y desconoce; o el que está lejos y no ha recibido la noticia; tal vez el que es ciego o sordo y no puede ver o escuchar.

Pero el Hijo cuando dice esto, lo hace refiriéndose a sus verdugos y torturadores, a quienes le rechazan; y si, entre ellos pueden haber ignorantes y alejados, pero en su plegaria él incluye a hombres preparados, su propia gente, que le han visto y le han escuchado. ¿Por qué dice entonces que estos hombres no saben lo que hacen? ¿Más aún, cuando al saber, parece que actúan con premeditación y alevosía, movidos por la codicia, el egoísmo y la soberbia?

El Hijo habla con el Padre, pero ya el Padre lo sabe todo; más aún, el Hijo está en el Padre y son uno sólo. El Hijo habla en tono audible con el Padre, y lo hace para que todos nosotros le escuchemos; nos conoce muy bien, no solo por ser nuestro creador, sino porque se hizo uno de nosotros. Con esta plegaria nos interpela y nos llama a la reflexión: ¿Oye tu, sabes o no sabes lo que estás haciendo?

Si Dios misericordioso no toma la iniciativa del perdón, no tenemos caso. Si no nos damos cuenta de nuestra debilidad y falibilidad frente a las tentaciones, tampoco.

Y realmente no sabemos lo que hacemos. Si sólo pudiéramos ver el daño que infligimos a nuestra alma; las rasgaduras y manchas al traje de la Gracia, que recibimos en nuestro bautismo, para participar en el banquete celestial. Si fuéramos conscientes del desprecio que hacemos a Dios y del rechazo que hacemos de los bienes celestiales. Si tan sólo imagináramos lo que significa una eternidad sin Dios, sin Amor.

Por eso digamos: Señor, perdóname, porque en esos momentos que me alejo de ti, prefiriendo otras cosas por encima de ti, verdaderamente no se lo que estoy haciendo; voy actuando como un apostador porque no sé cuando llegará mi hora ni si tendré tiempo de reconciliarme. En tu misericordia confío. Ayúdame Señor, a ser dócil y dejarme llevar por ti. Guíame, tu que eres camino, verdad y vida.

lunes, 23 de mayo de 2011

El verdadero privilegio de ser Mujer

El verdadero privilegio de ser Mujer
Mis anotaciones de una disertación de la Prof. Alice Von Hildebrand


Dios nos habla con la creación, aunque no siempre prestamos atención. La Iglesia trata de explicarnos el mensaje, aunque no siempre queremos escuchar. 

Cuando uno puede apreciar y comparar la imagen del cuerpo desnudo del hombre y de la mujer, hay algo que se hace evidente de inmediato. En la disposición de los órganos sexuales, el hombre está expuesto y la mujer está oculta. 

Siempre lo que está oculto nos plantea un misterio. Por estar fuera del alcance de nuestra comprensión, el misterio nos invita al respeto y a la reverencia. 

El misterio es como un velo. Cuando Moisés bajó del Monte Sinaí, del encuentro con Dios, su rostro estaba radiante; como los israelitas tenían miedo de este aspecto de su rostro (temían porque no lo entendían), él se cubrió con un velo, que solo se quitaba cuando se presentaba ante el Señor (cf. Ex 34, 29-35). Previamente el Señor le había dado instrucciones a Moisés para poner un velo delante del Arca de la Alianza, marcando el espacio más sagrado del Santuario, el Santo de los Santos, la morada de Dios (cf. Ex 26, 31-35). Aún hoy podemos comprobar que el Tabernáculo (en donde se reserva la Palabra de Dios) o el Sagrario (donde se reserva el Santísimo Sacramento), está protegido por un velo. Al nacer, toda mujer no solo tiene su órgano sexual oculto, sino que en este hay un velo. Es como si Dios nos dijera que el vientre de la mujer es un lugar suyo y está reservado para un misterio divino. 

Desde siempre Dios Padre supo que Su Hijo nacería de una Mujer. Aun cuando una sola entre todas sería inmaculada desde su concepción y sería la llena de Gracia, todas comparten con Ella esta disposición en la que Dios nos dice que EL se hace presente y toca ese lugar que es el vientre de la mujer. 

Cuando un hombre y una mujer se entregan totalmente y se hacen una sola carne, aportan de sí mismos, ella un huevo y él una semilla. Pero estos aportes materiales no se funden en el mismo momento de la unión carnal; les tomará unas horas más encontrarse. Algo ocurre desde la fusión (fecundación) y hasta la implantación del embrión, le llamamos concepción: una nueva persona se encarna, carne de sus padres, alma de Dios. Y la concepción acontece exclusivamente en el interior del vientre de la mujer. El hombre habiendo hecho ya su aporte como procreador, se convierte en espectador y protector. Y durante nueve meses en esa mujer hay dos almas y laten dos corazones. Solo una criatura privilegiada de Dios puede ser continente de tal maravilla.





viernes, 20 de mayo de 2011

Homofóbico?



Los derechos (y deberes) de una persona SON porque la persona ES y no por lo que la persona HACE. La sexualidad es algo que la persona hace con su sexo y no algo que la persona es. La sexualidad corresponde al ámbito de la intimidad de la persona. ¿Por qué el argumento se construye alrededor de este hacer de la sexualidad? la respuesta la sabemos, hay personas que por su sexualidad quieren establecer un tipo de asociación similar al matrimonio y por esto buscan el reconocimiento de la sociedad y sabemos que la sociedad se resiste. No saben estas personas que pueden establecer otro tipo de asociación (digamos una asociación civil de personas), distinta pero similar, con un estatuto que establezca deberes y derechos de los dos asociados y les proporcione seguridad jurídica. Por otra parte debe reconocerse que es legitimo que la sociedad defienda instituciones que comprometen su supervivencia, como el matrimonio y la familia. No se puede acusar de homofóbico a quien haga esta defensa.



miércoles, 27 de abril de 2011

Hijo mío




Hijo mío,
que estás en el mundo,
desde siempre conozco tu nombre.
Abreme tu corazón,
para mostrarte el camino, la verdad y la vida.
Deja a cada día su mortificación, pero hoy recibe mi Gracia.
Mi misericordia es infinitamente mayor que todas tus ofensas,
pero que sea tu medida cuando perdonas a quienes te ofenden.
Aférrate a mi para que no caigas en la tentación,
ni el mal te haga su esclavo.
Tu sabes que te amo.

miércoles, 20 de abril de 2011

Un momento con el Nazareno



Recuerdo que cuando era niño, mi mamá me llevó a conocerte. Y en aquellas visitas largas me llamó mucho la atención que había gente vestida como tú. Y aunque nunca te hice esa promesa, confieso que alguna vez yo también quise vestirme así. Con cada visita aprendí, sin notarlo, lo que es peregrinar, lo que es una procesión y lo que es una devoción. Al pasar los años, cuando estudiaba en la universidad, ya iba yo solo y todavía las visitas eran largas. No solo iba a verte, procuraba llegar lo más cerca posible para que tu también me vieras.

Pero desde hace mucho tiempo las visitas no solo se hicieron escasísimas, sino que cuando ocurrían eran lo que mi mamá llama una “visita de médico”, casi un vistazo, como quien se encuentra a un conocido en una estación del metro: un saludo rapidito y de vuelta a la diligencia que me llevaba por aquellos lados del centro de Caracas. Era como si solo quería asegurarme que aún estabas allí.

Me sorprendió cuando mandaste a avisar que eras tu quien ahora iba a visitar. Imaginé que había mucha gente que como yo ya no se acercaba con suficiente tiempo por tu casa para hacerte una visita decente. Solemos dar muchas excusas: que si la cola, que si el transporte, que si la seguridad, pero no dejaran de ser excusas y hasta un signo del debilitamiento en la Fe.

Y fue así que averigüe cuando venias por mi barrio. Un programa en el semanario de la Iglesia me indicó el lugar, el día y la hora. Pasaron las semanas y me fui llenando de ansiedad ¿Qué te iba a decir después de tanto tiempo? ¿Qué me diría tu rostro y muy particularmente tu mirada?

Llego el tan esperado día. Esta vez no fui solo, me acompañaron mi esposa y mis hijos. Te los quería presentar. Aunque llegamos temprano me quedé atrás. El Templo se fue llenando poco a poco y justo cuando llegaste nos congregábamos allí entre 700 y mil personas. Apenas traspasaste la puerta se me hizo un nudo en la garganta y es que esta imagen tuya habla tanto de ti, pero también de mi.

Tu visita me hizo recordar aquellas en las que no importaba el tiempo. Y así, mientras te contemplábamos, tu nos contemplaste a nosotros durante el viacrucis, y el rosario y la misa. También contemplabas a los penitentes y hacías esfuerzos para que fueran muchos los que pudieran comulgar. Señor, tu pueblo, como tú, está vivo y te ama. Señor, prolonga en nuestros corazones esta visita hasta que podamos contemplarte cara a cara en la casa del Padre.



viernes, 1 de abril de 2011

¿Qué puedo yo ofrecerle?





¿Qué puedo yo ofrecerle a Dios?

Ciertamente no es nada que yo pueda hacer o tener, porque más que hacer EL creó todo lo que me rodea: el Cielo y la tierra. Todo lo tengo en préstamo porque es suyo. No puedo ofrecerle lo que ya le pertenece. Y si yo hago algo es porque EL previamente ha creado lo que es necesario. Y si yo tengo algo es por su providencia, que EL sabe lo que necesito y lo que me conviene. Y si con algo sufro, sé que EL lo permite, porque puedo cargar con la cruz que me toca, porque algo mayor y mejor he de sacar de la prueba.

Ciertamente no es mi vida, que no es mía sino de EL, que me la ha dado. En el preciso momento EL asintió y yo fui concebido en cuerpo y alma para venir a este mundo. Y aquí solo estoy de paso porque regreso a EL para conocerlo por primera vez. Tanto me ama que hizo el universo para colocar este mundo en el que he nacido. Tanto me ama que me llama para que le conozca. Tanto me ama que se hizo hombre para mostrarme el camino hasta EL. Tanto me ama que vive en mi corazón para ayudarme a perseverar cada vez que me rindo.

Ciertamente tampoco es mi inteligencia y mi libertad, que ya me las dio EL cuando dijo “hagámosle a nuestra imagen y semejanza”. Ah, pero allí está lo que puedo ofrecerle. Porque libremente puedo preferirle a EL y con la razón conocerle y con todo mi ser amarle. Y amarle es verlo en todos los hombres y mujeres, porque todos somos hijos e hijas y todos somos su viva imagen. Y amores son buenas obras y buenas obras son amores.

Dije conocerle con la razón y no con la Fe, porque la Fe es una virtud que solo crece en los titanes del corazón, en los amigos íntimos del Señor, en los más humildes de espíritu. Porque la Fe es una noche muy oscura, donde no puedo ver con los ojos, sino solamente con el alma. Porque la Fe es un desierto en donde solo me encuentro yo, porque soy quien ha estado perdido y soy yo quien debe volver al camino.

El Señor se ha fijado en mi, que no tengo ningún mérito y muy poco que presentarle, porque infinita es su Misericordia. Bendito y alabado sea por siempre el Señor.


lunes, 7 de marzo de 2011

Yo no te olvidaré



- «El Señor me abandonó, mi Señor se ha olvidado de mí».
- ¿Se olvida una madre de su criatura, no se compadece del hijo de sus entrañas? ¡Pero aunque ella se olvide, Yo no te olvidaré!

(Is 49, 14-15)

sábado, 5 de marzo de 2011

Por los inocentes no nacidos



Cuando reces el Santo Rosario, comienza de este modo:

Dios Padre Todopoderoso, bendito y alabado seas por siempre. 

Te ofrezco esta oración del Santo Rosario en nombre de tu Hijo y mi Señor Jesucristo. 

Te pido por todos los inocentes no nacidos cuyas madres consideran practicarse el terrible procedimiento del aborto. 

Envía tu Espíritu Santo y toca el corazón de estas mujeres y el de las personas que están cerca de ellas, para que sepan discernir el verdadero valor de la vida que tu nos regalas. 

Por los inocentes no nacidos que no lograrán sobrevivir a esta amenaza te pido, confiado en tu infinita paternidad, los acojas en tu seno. 

Y de las mujeres, madres de estas criaturas, que son llevadas a esta terrible circunstancia por la ignorancia, por la desesperación, por la enfermedad y por la falta de cristiano consejo, te digo así como lo hizo tu Hijo y nuestro Señor Jesucristo cuando le crucificaban: “Perdónales, porque no saben lo que hacen”. 

Yo sé bien que no soy digno de pedirte esto ni cosa alguna y sin embargo aquí estoy suplicándote por estas almas, porque con todo mi corazón confío en tu infinita Misericordia. 

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.


martes, 15 de febrero de 2011

El espíritu de un niño





El espíritu de un niño...‎es agua que debemos asperjar, para que toque el cielo y, llenándose de luz, la refleje en todos los colores. Luego, cuando caiga como llovizna, encausarla como un río para que llegue al mar inmenso de la Verdad y conozca a Dios.

lunes, 6 de septiembre de 2010

El infierno, si existe



¿Sabes qué? si el infierno fuera un lugar de nuestra dimensión material se debería encontrar físicamente en algún lugar geográfico o planetario. Me inclino a pensar que el infierno, por ser eterno, no es de este mundo, no es material sino espiritual. De este modo, las cosas allí no se podrían medir con parámetros materiales como la temperatura o la presión; no aplicarían las leyes y teorias naturales como la Ley de Boyle o la teoría de la gravedad. 

Ciertamente en las escrituras se habla del lugar del fuego eterno, pero por lo dicho hasta ahora este fuego no sería un fuego material ¿entonces qué es? Sería algo que "quema" como el fuego: el remordimiento. 

Imagina estar pensando continuamente, para toda la eternidad, que tuviste toda una vida para reconocer a Dios, crecer en la Fe y la Esperanza y perfeccionarte en la Caridad, y que por orgullo y soberbia no quisiste usar tu libertad para hacer el bien y para escoger la mejor parte. Eso si que debe "quemar" el alma. 

También hemos aprendido que en el infierno no está Dios (que es Amor). Incluso con toda la crueldad  que puede haber en este mundo, siempre podrá encontrarse algún destello de amor, pero allí no, ese es el lugar de la ausencia absoluta de amor. Allí se encuentra todo lo contrario: el odio. Imagina estar eternamente sintiendo odio hacia todo, pero principalmente hacia uno mismo, por cometer la terrible estupidez de no aceptar el Evangelio, por no ser suficientemente valiente para la propia Conversión, para el arrepentimiento y para la reconciliación. 

¡Terrible! y precisamente por eso le llamamos infierno; que por cierto, viene del latin "ínferus" o lugar inferior, pero que no tiene que ver con un lugar subterráneo o con el centro de la tierra, sino que es un lugar inferior en calidad espiritual.

lunes, 30 de agosto de 2010

Momento de Despedida




Cuanta gente había… Al final cuando llegaron al recinto sagrado, los anderos que llevaban el ataúd lo giraron lentamente… La despedida definitiva de los hombres, del mundo. ¿Pero también de mí? No, de mí no.

Mientras, el cortejo fúnebre ya estaba entrando en la basílica, tenían que bajar el ataúd a la tumba. Y ha sido entonces, justo entonces, cuando he empezado a pensar… Lo he acompañado durante casi cuarenta años… He estado siempre con él, junto a él.

Ahora, en el momento de la muerte, se ha ido solo. Lo he acompañado siempre, pero de aquí se ha ido solo. Y este hecho, no haberle podido acompañar, me ha impactado profundamente.

Si, lo sé, no nos ha dejado. Aún sentimos su presencia… Pero de aquí se ha ido solo. ¿Y ahora? ¿Quién le acompaña en la otra orilla?

Tomado del libro Una vida con Karol (parte II, capítulo 35), de Stanislao Dziwisz, Cardenal Arzobispo de Cracovia, 2007.

sábado, 21 de agosto de 2010

La Iglesia y el capitalismo




"Aunque el socialismo histórico había concluido, no por ello debía hablarse de una victoria del sistema capitalista. En el mundo seguían (y siguen) existiendo la misma pobreza de antes, las mismas macroscópicas desigualdades en la distribución de los recursos. Y esto era consecuencia, también, de los efectos provocados por un cierto tipo de liberalismo sin normas, indiferente ante el bien común, especialmente activo en el Tercer Mundo.

No se podía construir un nuevo orden social basándose exclusivamente en un sistema que considere al hombre como un instrumento, como un simple engranaje en la maquinaria de la producción. Es necesario recuperar el protagonismo del hombre trabajador. Sólo entonces sería posible crear un modelo de desarrollo económico fundado sobre la SOLIDARIDAD y la participación.

Todo esto, sin embargo, (fue expuesto por Juan Pablo II) sin entrar nunca en las decisiones técnicas, en cómo actuar, de qué forma. Porque, de no ser así, la Iglesia se saldría de su campo específico, la misión pastoral y la reflexión crítica sobre la conformidad de los procesos sociales con el camino trazado por el Creador.

No fue casual que, una vez, el Papa Wojtyla dijese que la Iglesia no puede dejarse arrebatar por ninguna ideologia o corriente política, la bandera de la justicia, que es una de las primeras exigencias subrayadas por el Evangelio y el núcleo central de su docrina social.

Uno de los aspectos más criticados del pontificado de Juan Pablo II, es la concepción de la Iglesia como fuerza social. Es decir, que la Iglesia, obrando en la sociedad al servicio del bien común, puede ser un gran elemento de renovación social. Y esto como consecuencia de su misión, de su encarnación del Evangelio. Como testimonio del mensaje de Cristo y no para reconquistar la sociedad, para someterla, haciendo saltar las distinciones, ya consolidadas para siempre, entre el papel de la Iglesia y el del Estado.

Todos los sistemas, no solo los totalitarios, han intentado siempre marginar la religión, recluirla en las sacristías, o instrumentalizarla con fines políticos. Y palabras que se habían escuchado de labios de Jesús, se habían convertido en propiedad de ciertos movimientos, de ciertos partidos. (La Iglesia se opone) a todo esto. ¡Ha dicho no! Y ha salido a las calles, a las plazas, para no dejar estos espacios en manos de otros.

La Iglesia no debe hacer política directa. En cambio, es un deber plenamente legítimo de ella emitir juicios morales, también en el terreno social y político. Pero luego son los creyentes laicos los que deben comprometerse en la vida pública y, en concreto, en la vida política."

Tomado del libro Una vida con Karol (parte II, capítulo 27), de Stanislao Dziwisz, Cardenal Arzobispo de Cracovia, 2007.

Gracias Padre



Dios Padre Todopoderoso,
Bendito y Alabado seas por siempre.
Te doy gracias:
por este nuevo día de vida en el que podemos intentar hacer todo nuevo y mejor,
por tu Gracia santificante,
por los Dones de tu Espíritu Santo,
por los bienes de tu sobreabundante Providencia,
por las pruebas que permites para que crezcamos en Fe, Esperanza y Caridad.

Te ofrezco todo lo que soy y haré hoy, para tu mayor Gloria.

Ayúdame para que en cada pensamiento, palabra y obra que salgan de mi
se manifieste solamente tu Santísima Voluntad.
Ayúdame para que yo me transparente
y no sea a mi a quien vean, sino a mi Señor Jesucristo
y en ÉL conozcan tu Amor.

Por nuestro Señor. Amén.

martes, 17 de agosto de 2010

La Iglesia y el comunismo



"Por su experiencia polaca, Karol Wojtyla conocía bien la doctrina marxista y sus aplicaciones concretas. Y, precisamente por eso, no creía que fuera posible evolución alguna del sistema comunista. Y ni siquiera creía que pudiera existir un comunismo de rostro humano, ya que el marxismo priva al hombre de sus libertades y, por lo tanto, limita sus capacidades de desarrollo, de acción.

Además, la ideología marxista, al sostener que la religión es el opio del pueblo, hacía propaganda del ateísmo, no reconocía la libertad de conciencia ni la de las confesiones religiosas. Por lo tanto era  difícil (y aún lo es) conciliar la posición de la Iglesia con el marxismo y el comunismo."

Tomado del libro Una vida con Karol (parte II, capítulo 18, párrafo 5), de Stanislao Dziwisz, Cardenal Arzobispo de Cracovia, 2007.


viernes, 30 de julio de 2010

Todas las cosas para el bien










"Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman, de aquellos que él llamó según su designio." - Rm 8, 28








La belleza, la riqueza y la alegría del mundo,

son todas efímeras, pero aun así tienen un buen propósito:

hacernos pensar en la belleza indescriptible del Dios eterno,

en la riqueza imperecedera del Cielo y

en la alegría de nuestra cita con nuestro Señor,

alegría que nada ni nadie nos podrá quitar.


sábado, 10 de julio de 2010

Reflexiones sobre la Felicidad





En el sermón de la montaña Jesús nos dice, por medio de las bienaventuranzas, que la verdadera felicidad está en: 
  • Vivir como si no tuviéramos nada, aún teniendo, con el corazón sin apego a las cosas de este mundo, amando a Dios por encima de todo. 
  • Abandonar toda forma de violencia y obrar con un temperamento apacible, sosegado, tranquilo, que corresponda con un corazón paciente, que conoce las propias limitaciones y debilidades. 
  • Llevar con paciencia los dolores y sufrimientos de este mundo, sin reservarnos el llanto ni rechazar el consuelo. 
  • Esperar el premio de la justicia de Dios, perdonando todas las ofensas de este mundo. 
  • Sentir en el propio corazón la necesidad de los demás, haciendo el bien material y espiritual a los más pequeños del Reino de nuestro Señor. 
  • Perseverar en la devoción a las cosas santas, así como en la compasión, para presentar un corazón limpio a Dios. 
  • Colaborar en la construcción de la paz en cualquier lugar a donde podamos llegar. Una paz de justicia, reconciliación, amistad y concordia, pero sobre todo la Paz de Cristo, de confianza en el perdón de los pecados y de esperanza en la resurrección y en la vida eterna. 
  • Ser perseguidos, pero por cumplir celosamente los mandamientos de Dios y por hacer siempre lo que es agradable a Dios. 
  • Ser rechazados por el mundo, pero por rechazar también lo que el mundo quiere que hagamos.
Mientras vamos peregrinando por este mundo vamos descubriendo que hay cosas que duran solo un instante; otras duran unos días; otras llegan a durar años; algunas incluso deben durar toda la vida; pero lo mejor es eterno. El secreto de la felicidad está en diferenciar y reconocer lo uno de lo otro y hacer todo por preferir lo que es eterno.





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viernes, 9 de julio de 2010

El verdaderamente Justo, siempre es Justo



Ya se va haciendo uno la idea, por cotidianidad, que el "hombre nuevo" de este socialismo que nos toca, es un hombre que por fuerza debe estar sujeto a la línea del partido único, que es la línea del líder único. Sujeción que implica mejor estar callado, porque ya el líder lo dijo todo.



Tan pronto alguien presenta un argumento para hacer ajustes que permitan que todos los venezolanos tengamos cabida, entonces ya deja de ser "masa", "colectivo", "pueblo", para convertirse en otra cosa, irrepetible por ser irrespetuosa.

Ciertamente el Señor Cardenal habla desde una palestra, a la que ha llegado después de toda una vida de servicio. El Señor Presidente también lo hace desde su respectiva palestra, a la que ha llegado ganado las elecciones que le ha tocado enfrentar. Ambos tienen mérito para estar en donde están, ambos tienen perfecto derecho para hablar y proponer. Ninguno tiene derecho para insultar.

Lamentablemente hoy se hace apología de este delito y se pasa a justificar una conducta reprochable: el insulto. Espero que los que lo hacen no se vean en la situación de emitir una opinión frontalmente contraria a la de la línea del líder único, porque entonces lamentarán haber aplaudido lo que hoy aplauden (como ya ha ocurrido muchas veces).

Que Dios les conceda la Gracia.


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miércoles, 23 de junio de 2010

Carta para una amiga desconocida






Hola Amiga,

No te conozco en persona y anticipadamente me disculpo contigo por estas líneas que no me has solicitado. Te invito a leerlas con amplitud, incluso siendo benevolente con mis errores de apreciación.

En tus comentarios de los días recientes puedo percibir que vas como en una "montaña rusa"; unos días eufórica y otros deprimida. Esto puede señalar diversas cosas, entre ellas que tal vez tiendes a sentir decepción por lo que te rodea, ansiedad insatisfecha.

Considera esta primera idea. De todas las posibilidades y combinaciones que podian darse, en el preciso momento, tu fuiste concebida. No podía ser ni antes ni después, sino no serías tu; sería otra persona. Porque cada persona es una combinación única e irrepetible de cuerpo y espíritu. Y aquí estás, ganadora de una loteria cósmica y parece que te estás complicando en descifrar lo que debes hacer con el único premio: la VIDA.

Y puede que te preguntes que cómo es que tienes el único premio, si cuando llegaste ya habían en el mismo lugar unos 5 billones de "ganadores", sin contar los que ya habían pasado por aquí. Primero que nada, es el único premio porque no había ningún otro. La alternativa era no haber existido, para no estar en la memoria de nadie. En segundo lugar, es verdad, parece que somos muchos, pero piensa en cuantos trillones nunca fueron y nunca serán.

Todo esto te lo digo para que consideres lo siguiente: ahora que estás aquí VIVA, ¿de que se trata esta VIDA?. Si fuera como tu dices, que Dios no existe, nuestra existencia sería triste y sin más sentido que el que tiene la vida de un gusano. Pero te tengo buenas noticias: ¡Dios Si Existe!. Mira a tu alrededor y contempla su creación. Mírate al espejo y contempla, una vez mas, su creación.

Hay algo en tu corazón que te impulsa a buscarlo, respondiendo a su llamado. Si no cómo explicas ese interés tuyo por lo espiritual, aunque en tu búsqueda te distraes con el budismo o con la nueva era. Tu postura agnóstica, en el fondo es solo eso: postura. Quieres proyectar una imagen irreverente, ruda.

Sabes que la existencia de Dios no es producto de la imaginación febril de unos fanáticos. El se hizo hombre hace dos mil años para revelarnos "El Camino". Seguramente sabes lo qué es un mártir: es ese que por defender su FE, es decir aquello en lo que cree, es capaz incluso de dejarse matar. Los martires cristianos abundan. ¿sabes por qué? porque ellos son testigos, incluso presenciales, de la resurrección del Hijo de Dios.

Te menciono la resurrección porque es clave para entender nuestra vida en este mundo. Afortunadamente no se trata de reencarnaciones en otros cuerpos, incluso de animales, para regresar siempre a este mundo. Eso sería terrible. Se trata de que Dios tiene para nosotros algo mejor en otro mundo (otra dimensión, como tu le dices).

Entonces el premio de la vida que tenemos en este mundo solo es como una antesala, una preparación. Así como tu vas al cole y a la universidad con la ilusión o el objetivo de graduarte de algo, en esta vida nos debemos graduar en santidad. Para lograrlo enfrentamos muchas pruebas. Una de ellas tiene que ver con el uso que damos a la libertad que tenemos. La libertad se nos da para hacer el bien, SIEMPRE. Cierto que si así lo queremos también la podemos usar (incorrectamente) para hacer el mal, pero ya no sería libertad sino algo degradado: libertinaje (pecado). Otra prueba destacada es la obediencia, que logramos cuando nos vaciamos de nosotros mismos, cuando somos humildes y buscamos discernir y observar la voluntad de Dios en lugar de insistir en hacer nuestra voluntad.

Pero no me malinterpretes. Con estas líneas no pretendo hacer proselitismo del cristianismo. Solo trato de compartir contigo mi visión de la vida y solo puedo explicarla desde mi FE. Es mi intento de darte una mano. Y tal vez no es mi mano y simplemente soy un instrumento.

Seguiré orando por ti. Soy tu amigo.


P.D.:


Algo puedes tener por cierto. No para que te sirva de consuelo, sino para que lo tomes como algo que hay que aprender a confrontar y vivir. Todos pasamos por pruebas mientras peregrinamos en este mundo. Unas más duras, otras menos.

Nosotros, los cristianos, tenemos a Jesucristo y a los santos. Nos sirve contemplar su vida como ejemplo para superar nuestros propios sufrimientos. 



Cuando veo a Jesús, en la cruz y coronado de espinas, le digo:


Ciertamente eres Rey; 
con tu corona de espinas eres el Rey de todos los que sufren y padecen; 
eres nuestro Rey; 
concédeme tu gracia Señor, 
para que yo pueda imitarte en tu humildad y paciencia y, 
de este modo, pueda vivir con la cruz que me ha tocado; 
por ti la acepto Señor y 
te ofrezco todo mi sufrimiento para mi redención y 
la de todos mis hermanos y hermanas.


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viernes, 18 de junio de 2010

Ruega por nosotros





Madre Bendita,
Madre Bienaventurada,
Madre de Dios y
Madre nuestra,
toma nuestras plegarias en tus manos y
llévalas al cielo como si fueran incienso perfumado,
a la presencia de nuestro Señor,
para que ÉL las reciba como si fueran tuyas,
tal como ocurrió ante tu ruego intercesor
por los novios de aquellas bodas de Caná.



Imagen de María Reina (Madre del Rey), en la Déesis (plegaria o súplica en nombre de la humanidad). Parte del políptico de la adoración del Cordero Místico, pintado por los hermanos Van Eyck (1432) para el Altar Mayor de la Catedral de San Bavón, ciudad de Gante, capital de Flandes Oriental, Bélgica.


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jueves, 10 de junio de 2010

Cumpleaños




Un día más, de un año más, de todo el tiempo.

Sería simplemente un día cualquiera,
si no tuviera el mérito de recordarte que naciste y vives solo para dar Gloria a Dios.

Que EL te conceda su Gracia